Lema- Logo Pastoral 2017/18

CAMBIA con-sentido.

Nuevamente ofrecemos un lema redactado en imperativo porque es el modo verbal que nos invita y casi nos empuja a la acción, en este caso, al cambio.

Pero no proponemos el cambio por el cambio, sino un cambio Con-Sentido.

La palabra sentido es polisémica. Por un lado indica dirección (ej.: “en esa calle los coches circulan en sentido ascendente”), por otro, significado (ej.: “es hermoso el sentido de este poema”). El cambio que proponemos ha de tener una dirección (un para qué, un hacia dónde) y ha de tener significado. No es el cambio por el cambio, la novedad por la novedad. Es el cambio para acercar cada vez más nuestra realidad al Reinado de Dios que anunciamos como un futuro en cuya construcción estamos comprometidos ya aquí y ahora.

Tiene que ser, también, un cambio consentido, es decir, no forzado. Consentir quiere decir aceptar algo, condescender en que se haga. Cada persona dispuesta a colaborar tiene que consentir ese cambio en sí misma, ofrecer su voluntad generosamente a la construcción de esa nueva realidad; tiene que querer y estar dispuesta a cambiar ella misma para cambiar el mundo. Consentir significa, también, creer algo; sólo desde la creencia en que ese cambio es posible nos convertiremos en agentes de ese cambio. Y todo tenemos que hacerlo con mimo, con cariño, porque consentir, también es mimar a los hijos.

A menudo, la visión que tenemos del mundo obedece a interpretaciones y visiones personales. “No vemos las cosas como son, sino como somos”. Por eso, durante este año nos sentimos invitados a cambiar la forma en que aplicamos nuestros sentidos a la realidad; nos sentimos invitados a mirar de otro modo, a oír de otro modo (a escuchar), a oler, a gustar, a tocar y sentir de otro modo. Ese otro modo es el modo evangélico, un modo constructivo, que descubre la mano de Dios obrando en nuestra realidad, que sabe discernir su plan creador y su voluntad en todo cuanto nos rodea.

Esta es la propuesta de un cambio con-sentido.