Lema-Logo Pastoral 2018/2019

Lema-Logo Pastoral 2018/2019

 

"El discernimiento vocacional es “el proceso por el cual la persona llega a realizar en diálogo con el Señor y escuchando la voz del Espíritu, las elecciones fundamentales empezando por la del estado de vida (...) Y cuál es el campo en el que se pueden utilizar los propios talentos: ¿la vida profesional, el voluntariado, el servicio a los últimos, la participación en la política?” (JFDV II.2)

El logo de este año está formado por unos auriculares que, al mismo tiempo, son signos de interrogación. Los auriculares (muy cercanos a la realidad juvenil) resultan ambivalentes: por un lado, son instrumentos para la escucha; por otro, aíslan al individuo de cuanto le rodea (por eso, por ejemplo, no se puede condu- cir con ellos). Además, uno de esos auri- culares lleva incorporado el micrófono, que simboliza la capacidad de responder.

Los diversos colores del fondo sim- bolizan la pluralidad de respuestas o cami- nos posibles. Está formado por signos de interrogación que acompañan la pregunta “¿Te atreves?” La respuesta lógica del jo- ven será: “¿A qué?” Las propuestas que detallaremos más adelante para cada uno de los trimestres responderán a esa cues- tión.

Aparece también la arroba @ que forma parte de todas las direcciones de e- mail; junto con el icono del wifi simbolizan la conectividad. El ser humano es sociable por naturaleza y necesita vivir conectado a los demás (e-mail), también está abierto a la transcendencia: el wifi puede simbolizar la presencia del Señor, que está en todas partes y con quien todo joven puede conectar sin necesidad de Password o contraseñas complicadas: el wifi de Dios es gratuito y abierto a todos.

 

El logo institucional RMI está presente en el interior de una lupa, que simboliza la búsqueda, actitud válida para todo ser humano pero que caracteriza, especialmente, a los adolescentes y jóvenes. Junto a ella el infinitivo VIVIR, como la primera y gran oferta vocacional: aceptar la vida como vocación, dotarla de sentido, vivir en plenitud.